Geotab, compañía líder mundial en telemática e inteligencia de datos, presentó los resultados del Reporte de Seguridad Vial 2025, un estudio que expone las condiciones reales con las que conviven los operadores en México, Colombia, Chile y Argentina.
El análisis profundiza en temas como estrés laboral, presión por productividad, riesgos ambientales, percepción de seguridad y los factores que influyen directamente en la ocurrencia de accidentes.
Laura Acosta, Marketing Campaign Manager LATAM y Jonnathan Solís, Head of Business Development LATAM, revelaron que el sector enfrenta una creciente complejidad operativa marcada por un aumento en los riesgos a los que se exponen los conductores. Para dimensionar el problema, Geotab encuestó a 300 operadores y responsables de flotas, de los cuales 150 pertenecen a México, principal mercado estudiado.

Los resultados muestran una preocupación generalizada: 94% de los encuestados en Latinoamérica considera que el riesgo de sufrir un accidente ha aumentado en los últimos cinco años, percepción que coincide con lo observado en Estados Unidos (86%) y Europa (95%). En palabras de Acosta, esto confirma que la inseguridad vial se ha convertido en “una preocupación global”.
Comportamientos peligrosos: el celular y la velocidad siguen al frente
El estudio destaca que las distracciones siguen siendo el principal detonante de incidentes viales. En México, al igual que en el resto de la región, la atención está puesta en un comportamiento específico: el uso del teléfono móvil por parte de otros conductores, identificado como riesgo por 60% de los participantes.

A este fenómeno le siguen:
Motos, bicicletas y scooters eléctricos manejados a alta velocidad, señalados por 55% de los encuestados.
Otros vehículos circulando a gran velocidad, identificados por 41%.
Estas cifras reflejan un patrón constante en las carreteras mexicanas: operadores forzados a convivir con distracciones, maniobras agresivas y vehículos que superan los límites establecidos, incluso en zonas con alto flujo logístico o infraestructura deficiente.
Geotab destacó que la telemática tradicional permite saber qué ocurrió y dónde; sin embargo, la videotelemática agrega un valor indispensable: permite entender por qué suceden los eventos. Esta capa adicional de análisis ha sido determinante para reducir accidentes y darles a las empresas evidencia clara para tomar decisiones.
El estrés: el “enemigo silencioso” del operador mexicano
Uno de los hallazgos más contundentes del reporte es que la seguridad vial va más allá del manejo. El 90% de los encuestados afirma que el estrés y la salud mental sí contribuyen a los peligros en la carretera, mientras que 82% teme que un bache pueda causar un incidente, una combinación que mezcla factores emocionales y fallas de infraestructura.
Los operadores indicaron que la presión por cumplir entregas, las notificaciones digitales excesivas, la congestión vehicular y la deficiente comunicación operativa incrementan sus niveles de estrés. Solís subrayó que el transporte mexicano opera en un contexto donde se exige alta productividad, pero con frecuencia se descuida la carga laboral y emocional de los conductores.

El reporte identificó además que:
25% reconoce exceder el límite de velocidad para cumplir con su trabajo.
43% siente presión para priorizar productividad sobre seguridad.
Esta mezcla de estrés, exigencias y falta de infraestructura adecuada incrementa la probabilidad de accidentes y repercute en la eficiencia de las flotas, los costos operativos y la rotación de personal.
Tecnología que cambia resultados: reducción de incidentes y disminución de costos
Durante el webinar donde se presentó este reporte, se presentaron casos de éxito que demuestran el impacto de la tecnología cuando se implementa de manera estratégica.
Geotab explicó que el uso combinado de telemática + videotelemática + análisis de datos con IA permite detectar distracciones en tiempo real, anticipar riesgos, promover una cultura de seguridad basada en evidencia y reducir costos operativos que antes parecían inevitables.
Uno de los ejemplos más claros fue un proyecto en el que, después de monitorear el uso del celular en cabina, se implementaron alertas de audio personalizadas.
El resultado fue inmediato: se redujo más del 50% el uso de dispositivos portátiles, y la mejora se mantuvo durante 29 semanas consecutivas.
Asimismo, se presentaron casos como el de Mercado Libre donde se lograron reducciones de hasta 42% en accidentes graves y una disminución importante en maniobras de riesgo como giros bruscos y aceleraciones repentinas, lo que se traduce en menor desgaste, menos tiempos muertos, mayor disponibilidad de unidades y un impacto directo en costos de operación y seguros.
La flota analizada de otra empresa latinoamericana redujo en 91% la gravedad de los accidentes, lo que implicó menos vehículos fuera de servicio, menos pérdidas totales y una mejora sustancial en productividad. En flotas medianas de 3.5 toneladas, las reducciones alcanzaron también mejoras superiores al 70% en distracciones y reclamos por incidentes.

El reto regulatorio y la necesidad de digitalización
Los ejecutivos de Geotab señalan que otra ventaja de la telemática es que permite generar mapas de riesgo, detectar zonas con alta incidencia de accidentes o robos, identificar baches y monitorear rutas críticas. También puede integrarse con modelos regulatorios como bitácoras digitales, monitoreo de cargas o esquemas de trazabilidad en tiempo real.
La empresa señaló que la digitalización de flotas se acelera conforme más compañías descubren que la tecnología no es un costo, sino una inversión que impacta directamente en combustibles, mantenimiento, tiempos de entrega, seguridad y rotación de operadores.

Para pequeñas, medianas y grandes flotas, la convergencia entre telemática, videotelemática y análisis predictivo se está convirtiendo en un estándar operativo.
El Reporte de Seguridad Vial 2025 de Geotab confirma que el operador mexicano enfrenta riesgos crecientes, tanto por factores humanos como ambientales.

El uso del celular al volante, la velocidad excesiva, la mala infraestructura y el estrés laboral son protagonistas de una realidad que eleva los accidentes y afecta la competitividad logística.
Sin embargo, también muestra un camino claro: la tecnología puede reducir incidentes, mejorar la productividad y disminuir costos, siempre que se implemente con estrategia, entrenamiento y acompañamiento humano.
